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Cómo elegir bien |
Panorama
Lo que hace falta saber antes de comprar un lote en las afueras de la ciudad. Precios, ubicaciones, zonas y algunas recomendaciones en materia legal
La elección
de un lugar para establecerse o cambiar de vida suele ser el resultado de
una gran cantidad de variables. Instalarse en una urbanización, un barrio
cerrado o un club de campo puede nacer tanto de la necesidad de vivir en
un ámbito más seguro como por la cercanía con el verde y el aire libre.
El abanico de ofertas se multiplica a medida que transcurre el tiempo, lo
que complica al potencial comprador. Lo primero que se necesita saber es
cuál es la diferencia entre las distintas clases de emprendimientos y cuáles
son los servicios que cada uno de ellos ofrece.
Casi siempre, porque de hecho existen excepciones, los barrios privados
son los desarrollos de menor dimensión y los más económicos, que
generalmente no cuentan con clubhouse y tienen escasas áreas destinadas a
las actividades deportivas. En estos lugares los lotes suelen ser pequeños
y difícilmente llegan a superar los 500 metros cuadrados, en promedio.
Entre los servicios que ofrece se destacan seguridad, como bastión del
desarrollo, con expensas bajas.
"En estos días la gente es más exigente y aun en los barrios
cerrados chicos se ofrece algún tipo de infraestructura social, deportiva
y de servicios", explica Mercedes Gutiérrez de Barrio, directora de
Marketing del Grupo Farallón. Con otro concepto, los countries y clubes
de campo están un escalón más arriba, con una oferta deportiva muy
completa. Lo habitual en estas urbanizaciones, por ejemplo, es la práctica
de golf, polo, tenis o hockey; además de que la vida social y cultural es
muy intensa.
En estas urbanizaciones, los lotes más amplios tienen entre 900 y 1800 m2
como promedio, y los clubhouses constituyen el eje de los encuentros de la
vida de las familias que viven allí.
En los clubes de campo, la oferta se inclina hacia las actividades
camperas y ecuestres; la arquitectura se caracteriza por las líneas
simples y los colores cálidos.
Para los que prefieren algo más de tranquilidad, lejos de la gran urbe se
encuentran las chacras, propuesta donde reinan las grandes extensiones no
menores de una hectárea y en un entorno en el que la naturaleza se adueña
del protagonismo. "Las chacras, a diferencia de los otros
emprendimientos, son extensiones muy amplias, con escasa infraestructura
social y deportiva", comenta Gutiérrez de Barrio.
Asesorarse
Elegir un lote para construir la casa es una experiencia movilizadora. Según
los brokers consultados, la mayoría de los que llegan a las inmobiliarias
en búsqueda de asesoramiento tienen muchas dudas. Un tema decisivo es la
localización, igual que los accesos y la seguridad. De todos modos, hay
otros temas que conviene tener en cuenta.
Según Matías Terrizano, responsable comercial de Nordelta, lo primero
que un comprador tiene que plantear son sus necesidades. "No es lo
mismo un matrimonio de 60 años que una pareja joven con chicos. Estas últimas
requieren de una urbanización que tenga cerca una buena oferta educativa,
un centro de entretenimientos y hasta alguna institución sanitaria de
primer nivel. Mientras que los primeros, tal vez ya retirados de su
actividad laboral, sólo busquen un espacio con área deportiva y un buen
polo gastronómico", dice Terrizano.
El siguiente paso es conocer la empresa desarrolladora o el grupo inversor
que se encuentra detrás de cada uno de los emprendimientos. "No hay
que olvidar todo lo que sucedió hace unos años en la Argentina. Por eso
es importante conocer a los desarrolladores para saber dónde y cuándo
invertir. Recorrer las páginas Web de los proyectos es el primer paso
para tomar contacto con la oferta. También elegir algunos para
recorrerlos, conocer de qué se trata cada propuesta y hasta es
aconsejable conversar con los vecinos para saber si la compañía cumplió
con lo prometido", explica Terrizano.
Para Gutiérrez de Barrio, otros de los factores importantes es la elección
del lote. "Esta dependerá del gusto de cada familia. En muchos casos
los más buscados son los que tienen vistas a espacios verdes; otros los
eligen porque están cerca de las áreas sociales y deportivas, o por la
orientación". Terrizano va más allá y aporta un valioso consejo:
los lotes orientados al Sur son los menos recomendables. "Estos
suelen ser los más húmedos, sobre todo si allí se debe construir una
propiedad de dos plantas. Los de orientación al Norte suelen ser más
invasivos. Las ubicaciones con vistas al Este resultan los más
aptos."
Otra recomendación que brindan los comercializadores es la de visitar los
emprendimientos en las condiciones más desfavorables, ya sea tanto por la
noche como después de una gran lluvia. Las familias que desean cambiar su
vivienda urbana por una con mejor medio ambiente también deben contemplar
los medios de locomoción alternativos. "Antes de comprar es
importante hacer un relevamiento de los charters, transportes de media
distancia y locales en las cercanías del lugar", explica Mario Juan
Rubin, titular de Country Propiedades.
Precios
¿Cuánto cuestan hoy los lotes? Según los barrios y las zonas. Por
ejemplo, en Estancias del Pilar, km 56 de la Panamericana, la superficie
promedio está entre 1200 y 1600 m2, con valores de entre 47 y 49 dólares
el m2. En Pilar del Este, ruta 25 y Casella, partido de Pilar, los lotes
promedio están entre 600 y 1300 m2 y se cotizan en promedio a 45 dólares
el m2. En el partido de Exaltación de la Cruz, Las Vizcachas, sobre la
ruta 6, a 3 kilómetros de Los Cardales, los lotes de 2 a 3,2 hectáreas,
se cotizan a 2 dólares el m2.
En Chacras de la Cruz, a 1000 metros de Capilla del Señor, por empalme
ruta 193, los lotes de 4000 a 6000 m2, cuestan desde 30.000 dólares.
En el Oeste, Santa María de Luján, en ruta 6 y Acceso Oeste, los lotes
tienen en promedio 2000 m2 y el valor ronda los 50.000 dólares la fracción.
En La Cesarina, en ruta 24 y Acceso Oeste, los lotes entre 750 y 1000 m2
se cotizan a 27 dólares el m2. En Canning, en el Sur, un lote en El Rocío,
de 900 m2, cotiza a 45 dólares el m2; en el caso de El Metejón, en la
Autopista Ezeiza-Cañuelas, los lotes de 2000 m2 están a un valor de 50 dólares
el m2.
La elección del lote se relaciona con el lugar donde estará la futura
casa. Es importante dejarse asesorar antes de dar el sí, porque una vez
que la decisión está tomada hay que pensar en cómo se aprovecharán al
máximo los espacios para la obra que vendrá después. "El aporte
del arquitecto es esencial dado que la propiedad representa las dos
terceras partes de la inversión. La casa integrada al paisaje tiene que
ser un lugar placentero, donde vivirá en el futuro inmediato",
afirma Rubin.
En la actualidad, contratar los servicios de un arquitecto suele costar
entre un 10 y un 18% del monto de la obra.
"Uno de los principales consejos que se da a las personas que poseen
lotes pequeños es acercarse lo más posible a los límites frontales del
terreno para poder aprovechar al máximo los espacios verdes libres",
explica Gutiérrez de Barrio.
En relación con la futura casa, comenta: "En principio dependerá
del gusto de cada uno. Por ejemplo, si prevalecen más los espacios
comunes que los privados, o en el caso de construir una doble altura en un
living, lo que será mucho más luminoso, pero se estarían sacrificando
metros cuadrados".
En materia de diseño, una buena manera de integrar el interior con el
entorno es la utilización de espacios vidriados. "El recurso de las
grandes galerías en los lugares donde existe mucho verde se convierte en
una herramienta que realza el diseño y la calidez interior", dice
Terrizano.
Para los interesados en invertir, los comercializadores sugieren que los
lotes con vista al lago o a las canchas de golf son los que suelen tener
un mayor valor de reventa. "En caso de tratarse de una inversión, lo
ideal es comprar en la preventa siempre y cuando la empresa desarrolladora
cuente con el prestigio de la plaza", explica Gutiérrez de Barrio.
Aspecto legal
Resulta determinante que el barrio cuente con las aprobaciones que
permitan escriturar el lote. Es determinante que cuente con la aprobación
definitiva de la provincia. "Además hay que analizar los reglamentos
de la urbanización con detenimiento y fundamentalmente la posibilidad de
realizar en forma inmediata la escritura traslativa de
dominio",
explica Gutiérrez de Barrio.
Según Terrizano, el tema de la escrituración es mucho más que una
simple cuestión de papelería. "Los terrenos que no fueron
escriturados no pueden obtener créditos hipotecarios para construir la
propiedad, dato vital para los que no poseen el total del dinero."
Por Leandro Murciego
De la Redacción de La Nación - 1 de julio de 2006